ALGO CURIOSO

Administrador
Hace ya algunos años que no los veo circular con su típico color verde,pero los recuerdo como si fuera ayer, hoy el veloz ave con toda su Tecnólogia punta no puede igualarse a aquellos viajes en los que la velocidad si bien no era grande, te permitia observar el paisaje, que desgranaba kilometros cambiando la orografia y tonalidades a traves de la ventanilla, de la cual mis ojos no se apartaban.Comenzaba el tránsito estableciendo billete en mano y tomando con rapidez el vagón empujando maletas y paquetes, inseparables compañeros de la aventura.Pasados los momentos del acomodo nacia la vida en los compartimentos donde cada viajero se entretenia o aburria con suficiente holgura ,habia ocasiones de compartir charla e incluso comida, que a fuerza de realizar viaje la confianza en los desconocidos se tornaba amistad naciendo historias y recuerdos cercanos.
Era el Revisor con su aspecto serio y pulcro la que con la frase mil veces esgrimida de "billetes por favor" el que establecia de forma oficial la entrada permitiendonos movernos con soltura por el estrecho pasillo que unia los espacios habitados.
En cada estación donde paraba, bullia un anden por donde los encuentros y las despedidas se mezclaban convirtiendo a aquel pequeño espacio en un mundo de sentimientos que afloraban con la llegada del convoy.
El silbato del Jefe de estación de la proxima salida y desde la mayoria de las ventanillas surgian rostros de mera contemplacion o despedida, poco a poco con un sonido de esfuerzo mecanico la maquina se alejaba dejando atras el pasado para ir convirtiendose en nuevos horizontes por donde discurrir.
tras varias horas de viaje los pequeños detalles eran minuciosamente observados llamandome la atención los escasos adornos,que consistian en
pequeños cuadros con imagenes donde paisajes en blanco y negro de fotografias pasadas intentaban de forma pobre servir de estímulo.
LLegaba la noche y el silencio pugnaba por abrirse camino ayudado por el cansancio de las horas,tan solo se escuchaba de forma clara el traqueteo que tenaz e incansable se hacia oir de fondo,hasta que llegaba el sueño y vencido ya dormia un breve e incomodo sueño.
Traia el amanecer el resurgir y la cercania del fin, se preparaban maletas y desayunos donde los termos distribuian su contenido acompañados de bolleria,quedaba despues un ultimo paseo,donde de forma nerviosa por la proxima llegada, recorria al cuarto de baño, lugar entre divertido y mal oliente que en su espejo reflejaba mi juventud.
Al llegar a la estación, terminaba el periplo con un abandono presuroso mirando de no olvidar nada,y ya en tierra y sin mirar atras se buscaba al familiar o al amigo que puntual y sonriendo,nos preguntaba que si habiamos hecho buen viaje.Yo diria ahora que si,que lo hice,que en aquellos viejos trenes se fue mi infancia para encontrar mi fascinación por la aventura. Pasajeros al tren!!!.
Administrador
Observaba su aspecto de manera meticúlosa,su fisonomia representaba al adolescente que obsesionado por su imagen exterior no le da importancia a las horas gastadas en su ego.
Inmerso en tal labor no reparaba en el entorno,ni falta que le hacia,se sobraba asimismo siendo el centro de todo su universo.Su faz reflejada en el cristal del retrovisor mostraba la seguridad de la inexperiencia que a base de no ver mas alla era tan superficial como su tupe.Pero lo cierto es que el resto de los mortales nos moviamos esa mañana por su planeta ciertamente con menos tranquilidad y los coches atravesaban las calles a velocidad de crucero.En mi parada del autobus estaba a escasa distancia de nuestro amigo y fue quiza aquello lo que me permitio despues testificar con absoluta seguridad del hecho.
Y es que narciso una vez convencido de su insuperable belleza y con gesto despreocupado emprendio el camino hacia su destino que no fue otro que encontrarse de frente con un conductor que horrorizado solo acerto a frenar pasados unos segundos,lo que vino despues fue caotico y para ahorrarles detalles solo les dire que por suerte las unicas heridas importantes registradas en su dolorido cuerpo estaban a la altura de sus gluteos que mostraban un color rojo-amoratado.
Ya en la ambúlancia y mas callado que un gato de escayola quiza por el miedo del cual todavia quedaba severo rastro,solo acertaba a mirar fijamente un espejo situado al frente,les parecera mentira pero a pesar de todo y con gran sorpresa para mi levanto un brazo y se atuso el revuelto peinado recordandome a los heroes de antiguas películas de acción siempre dispuestos a entregar su vida pero con buen aspecto,que si hay que morir pues se muere,pero con clase.
En pocos minutos la ambulancia partio con tan preciosa carga y yo me quede pensativo ante lo vivido, en mi cabeza me rondaba la idea de cortarme el pelo,por si acaso.Etiquetas: , , ,

De cine.